Archivos Mensuales: diciembre 2010

FELIZ 2011

Desde vuestro blog os deseamos un feliz 2011 a todos/as.

Ojalá se cumplan todos vuestros buenos deseos.

Gracias.

¿ES ESTO LO QUE QUEREMOS PARA NUESTROS HIJOS?

Nuestros hijos están en un proceso de desarrollo vital. Donde las numerosas influencias externas moldearán su carácter hacia un lado u otro.

Somos nosotros, las madres y padres, los primeros interesados en que su formación sea la adecuada y la más íntegra posible.

Es la televisión una de las fuentes de la que beben nuestros hijos/as. Es muy importante el saber elegir, de entre la multitud de oferta televisiva, los programas enriquecedores y que aporten algo de sabiduría para los nuestros.

No prohibirlos pero debatir con ellos sobre lo adecuado que es no perder el tiempo visionando la fauna de personajes tan vacíos de inteligencia y que lo único que promocionan es el vivir del “pelotazo televisivo” o del “braguetazo puntual”. ¡¡ Qué pena !!. Qué miserables son los “jerifaltes” de dichas cadenas que los usan como marionetas según la audiencia que atraen.

Un ejemplo, CNN+ se va y parece ser que T5 se queda el espacio televisivo para emitir el Gran Hermano 24 Hrs. ¿Es esto lo que queremos para nuestros hijos/as?. ¿Es esto lo que se merecen ellos?. Los sabios refranes nos advierten: “Quien siembra vientos, recoge tempestades”.

Hay una amplia gama de programas enriquecedores ( documentales, concursos, reportajes, debates, … ) para que los nuestros saquen algo positivo de la TV y se formen como personas y ciudadanos de bien.

Es nuestro deseo para el 2011. De nosotros depende.

NOS HA TOCADO LA LOTERÍA

Pero no la de la Navidad.

Nos ha tocado la lotería con nuestro IES.

Una instalación modélica y vanguardista que alberga ilusiones de alumnado, profesorado y madres/padres que han depositado toda su confianza en un proyecto educativo sólido, integrador y moderno.

Debemos estar contentos por nuestra suerte en tener un equipo directivo ágil y comprometido en dar todo de sí para formar a nuestros hijos/as en personas íntegras, solidarias y educadas. Y tienen, tras de sí, a un grupo de profesores que pondrán todo su interés en que ello llegue a buen término.

Nuestros hijos/as están empezando un periódo de su vida importantísimo donde se va a forjar su carácter y personalidad. Amigos, IES y familia van a influir en este proceso. Es nuestro deber, como padres y madres, estar atentos a los pasos que den y que reciben pues todo les influirá para bien o mal.

No pensemos que sólo el IES es responsable de su educación y formación. Nosotros somos los primeros y únicos responsables. El saber con quién van, con quién están, lo que ven en la TV y hacen por internet, sus aficiones y gustos, …. No dejemos lugar a la duda. La dejadez manifiesta de algunos padres/madres por el qué hacen sus hijos es el fuego que se necesita para prender la bomba. La futura vida de ellos está en juego. ¿De que servirá arrepentirse luego?.

Tenemos que involucrarnos plenamente entre madres/padres y el equipo directivo más el profesorado para conseguir que el proyecto educativo iniciado por nuestro IES sea un éxito.

De ser así, si que nos habrá tocado el gordo.

CONSEJOS PARA SER UN BUEN ESTUDIANTE

1. – La inteligencia

Hay personas bastante inteligentes que apenas necesitan estudiar, así como otras para quienes – parece – que estudiar no es lo suyo. Pero lo normal es tener una inteligencia media y los buenos resultados se obtienen con una motivación adecuada que facilite el esfuerzo que supone estudiar. Piensa cuáles son las razones que tienes para estudiar. Cuanto más valiosas, mejor. Sin voluntad de estudiar, no hay nada que hacer… y los motivos que tengas para estudiar son decisivos.

2. – No tengo voluntad

Es algo que le ocurre a mucha gente y que tiene que ver con los cambios que se dan en la adolescencia. Hay muchísimas otras cosas que son más divertidas. Pero te estás jugando el futuro… en unos años decides lo que vas a ser el resto de tu vida…

Hay alumnos que han repetido curso con buenas notas… Han cambiado, tienen un motivo. Así como tú lo tienes para oír música, hacer deporte, irte con los amigos y amigas… debes tenerlo, para estudiar. Y ese motivo ha de salir de ti. Los premios y los castigos pueden ser eficaces, pero a la larga no son lo decisivo. Si tienes voluntad, pero hay que ejercitarla

3. – Las técnicas de estudio

Habrás oído hablar o lo habrán dicho de ti: “este chico no sabe estudiar”. Hay maneras de aprender a hacerlo, muchos libros, páginas web, la ayuda de un profesor, de tus padres. Pero en el fondo, todo es sentido común. A estudiar se aprende estudiando y tú mismo verás cuales son los sistemas que te van mejor. Si quieres aprender algo más, sigue leyendo.

4. – Lo más básico

Necesitas un lugar de estudio tranquilo, donde todo esté a mano, con una silla cómoda y luz suficiente. Y nada de música, ni TV. No te engañes, con música no se puede estudiar: puedes dibujar, copiar…, pero no memorizar ni concentrarte. No te levantes a cada momento…, persevera sentado al menos 45 minutos. Luego descansa 5-10 ´y… sigue.

Y también un horario. No tiene por qué ser rígido, ha de ser flexible pero lo normal en secundaria es que gastes entre media hora y una hora para hacer las tareas y tres cuartos o una hora para estudiar. Si entre lunes y viernes no has obtenido 10-12 horas de estudio, el fin de semana hay que recuperar. Y algo más en tiempo de exámenes. Deja, si puedes, para el fin de semana las tareas que te lleven más tiempo: Una lámina de dibujo, un trabajo para una asignatura.
Es una pena que pases el tiempo haciendo como que estudias cuando tu cabeza está muy lejos. Deja de soñar despierto. Aprovecha el tiempo y luego, podrás hacer muchas otras actividades.

5. – En clase. Los apuntes

Es una tontería perder el tiempo en clase. Si aprovechas ese rato, tendrás mucho adelantado. Si, por alguna razón, os dejan tiempo libre, de estudio, adelanta tarea.

Puede que el profesor siga el libro: en ese caso toma notas de lo que dice, de aquello en lo que insiste. Si da apuntes, sigue atento y toma nota en todo lo que puedas, con sentido común. Subraya aquello que repita, es lo que considera básico.

De una manera u otra, luego tendrás que repasar lo que has escrito -no hace falta que lo pases a limpio- pero deja claro el tema de modo que lo entiendas, ahora y dentro de unos meses. Si has faltado a clase o tienes los apunte incompletos, pídeselos a un compañero.

6. Memorizar

En la mayoría de las asignaturas tendrás que estudiar, memorizar los contenidos de las lecciones. No intentes aprenderte algo que no entiendes; por eso es tan importante lo que te dije en el punto anterior.

Cada persona tiene su propio sistema para fijar en la memoria las lecciones: leerlo en voz alta, repasarlo varias veces e intentar repetirlo sin mirar el texto… lo importante es que tengas en cuenta que no te sabes un tema si no eres capaz de explicarlo. Y es muy conveniente que estudies cada día lo, explicado en clase. Así te será más fácil, pues los tienes “frescos” en la memoria y es mejor aprender un texto corto que enfrentarte a un montón de páginas cuando lleguen las épocas de evaluaciones.

7. – Los exámenes

Se dice por los profesores que el curso se aprueba en Septiembre. No valen excusas: ya estudiaré cuando llegue el examen es un enorme error. Si estudias cada día cuando llegue el momento del examen sólo tienes que repasar conocimientos ya adquiridos, recordar lo que ya sabes. Si lo dejas todo para el final, acabarás con la cabeza llena de fórmulas, definiciones, fechas, etc… un caos.

Los exámenes son de distintos tipos: hay que preparar cada uno de modo diferente. Auto examinarse da buen resultado.

Duerme bien la noche anterior al examen, ni se te ocurra tomar ninguna pastilla – lo pagarás muy caro -. Así evitarás el nerviosismo y el cansancio. Tampoco es bueno hacer comentarios con los compañeros momentos antes de empezar el examen: sólo conseguirás convencerte de que no lo llevas bien preparado y te pondrás más nervioso aún.

Lee detenidamente las preguntas antes de lanzarte a responder, incluso hazte un pequeño esquema siquiera mentalmente. Si te es posible, responde primero las preguntas más fáciles y deja para el final las que no te sabes bien. Esto es especialmente importante en problemas de matemáticas, física, traducciones… Muchas veces gastas todo el tiempo de que dispones en hacer un problema y dejas el resto en blanco.

Comprueba los resultados, las unidades, la ortografía. No te precipites en entregar: usa todo el tiempo de que dispongas.

8. Para estudiantes de ciencias. Los problemas

Aunque es difícil dar una regla común, en matemáticas, Física, química muchas pruebas incluyen problemas: a partir de unos datos tienes que hallar otros, mediante una fórmula o varias.

En primer lugar has de elegir la fórmula adecuada, luego sustituyes las variables por los valores que te den ( ¡ Las unidades!) y te quedarán una o varias incógnitas para despejar. Hazlo con sumo cuidado y repasa los cálculos: es muy probable que te pidan los resultados exactos, y no bastará con que la solución esté bien planteada.

9. A pesar de todo, no consigo buenos resultados

¡Ánimo, todo tiene solución en esta vida! Piensa en cuáles son tus fallos como estudiante, sé constante, no te desanimes… los resultados tardan en llegar, y los fracaso sirven para adquirir experiencia, no para lamentarte.

Fuente: aciprensa

 

EL FUTURO DE NUESTROS HIJOS. LEOPOLDO ABADÍA

Me escribe un amigo diciendo que está muy preocupado por el futuro de sus nietos.
Que no sabe qué hacer: si dejarles herencia para que estudien o gastarse el dinero con su mujer y que “Dios les coja confesados”.
Lo de que Dios les coja confesados es un buen deseo, pero me parece que no tiene que ver con su preocupación.
En muchas de mis conferencias, se levantaba una señora (esto es pregunta de señoras) y decía esa frase que me a mí me hace tanta gracia: “qué mundo les vamos a dejar a nuestros hijos?”

Ahora, como me ven mayor y ven que mis hijos ya están crecidos y que se manejan bien por el mundo, me suelen decir “qué mundo les vamos a dejar a nuestros nietos?” Yo suelo tener una contestación, de la que cada vez estoy más convencido:  “y a mí, qué me importa?!” Quizá suena un poco mal, pero es que, realmente, me importa muy poco.

Yo era hijo único. Ahora, cuando me reúno con los otros 64 miembros de mi familia directa, pienso lo que dirían mis padres, si me vieran, porque de 1 a 65 hay mucha gente. Por lo menos, 64. Mis padres fueron un modelo para mí. Se preocuparon mucho por mis cosas, me animaron a estudiar fuera de casa (cosa fundamental, de la que hablaré otro día, que te ayuda a quitarte la boina y a descubrir que hay otros mundos fuera de tu pueblo, de tu calle y de tu piso), se volcaron para que fuera feliz. Y me exigieron mucho. Pero qué mundo me dejaron? Pues mirad, me dejaron:
1. La guerra civil española
2. La segunda guerra mundial
3. Las dos bombas atómicas
4. Corea
5. Vietnam
6. Los Balcanes
7. Afganistán
8. Irak
9. Internet
10. La globalización
Y no sigo, porque ésta es la lista que me ha salido de un tirón, sin pensar. Si pienso un poco, escribo un libro.

Vosotros creéis que mis padres pensaban en el mundo que me iban a dejar? Si no se lo podían imaginar! . Lo que sí hicieron fue algo que nunca les agradeceré bastante: intentar darme una muy buena formación. Si no la adquirí, fue culpa mía. Eso es lo que yo quiero dejar a mis hijos, porque si me pongo a pensar en lo que va a pasar en el futuro, me entrará la depre y además, no servirá para nada, porque no les ayudaré en lo más mínimo.

A mí me gustaría que mis hijos y los hijos de ese señor que me ha escrito y los tuyos y los de los demás, fuesen gente responsable, sana, de mirada limpia, honrados, no murmuradores, sinceros, leales. Lo que por ahí se llama “buena gente”.

Porque si son buena gente harán un mundo bueno. Por tanto, menos preocuparse por los hijos y más darles una buena formación:  que sepan distinguir el bien del mal, que no digan que todo vale, que piensen en los demás, que sean generosos. . . .

En estos puntos suspensivos podéis poner todas las cosas buenas que se os ocurran.
Al acabar una conferencia la semana pasada, se me acercó una señora joven con dos hijos pequeños. Como también aquel día me habían preguntado lo del mundo que les vamos a dejar a nuestros hijos, ella me dijo que le preocupaba mucho qué hijos íbamos a dejar a este mundo.
A la señora joven le sobraba sabiduría, y me hizo pensar. Y volví a darme cuenta de la importancia de los padres. Porque es fácil eso de pensar en el mundo, en el futuro, en lo mal que está todo, pero mientras los padres no se den cuenta de que los hijos son cosa suya y de que si salen bien, la responsabilidad es un 97% suya y si salen mal, también, no arreglaremos las cosas.
Y el Gobierno y las Autonomías se agotarán haciendo Planes de Educación, quitando la asignatura de Filosofía y volviéndola a poner, añadiendo la asignatura de Historia de mi pueblo (por aquello de pensar en grande) o quitándola, diciendo que hay que saber inglés y todas estas cosas.

Pero lo fundamental es lo otro: los padres. Ya sé que todos tienen mucho trabajo, que las cosas ya no son como antes, que el padre y la madre llegan cansados a casa, que mientras llegan, los hijos ven la tele basura, que lo de la libertad es lo que se lleva, que la autoridad de los padres es cosa del siglo pasado. Lo sé todo. TODO. Pero no vaya a ser que como lo sabemos todo, no hagamos NADA.

LA EDUCACIÓN DEL TALENTO

La educación del talento             

La Bibliotea UP es un proyecto editorial pedagógico que tiene como objetivo aportar textos y recursos para facilitarles a los padres o docentes el proceso educativo de sus hijos o alumnos.

El objetivo de la educación es desarrollar el talento de los individuos y de las colectividades. Los gurús del management insisten sin descanso en la necesidad de talento, y hay profesionales que se dedican a buscarlo. A todos nos gustaría tener talento. Todos lo admiramos. La cuestión es cómo desarrollarlo en nuestros niños y niñas, y también en nosotros. No hay simplificaciones milagrosas. Ni se puede ser “millonario al instante”, ni “aprender chino en veinte horas”, ni conseguir ninguna de esas maravillas que prometen libros timadores. El talento es un hábito y, como todos los hábitos, difícil de adquirir.

Hay también muchos tipos de talento. Esta obra pretende ayudar a nuestros niños a descubrir los suyos. Cada uno de nosotros tenemos nuestras propias fortalezas y debilidades. Pero también hay un “talento básico”, que debemos intentar desarrollar universalmente, y de éste trata sobre todo este libro.  Talento para saber qué hacer con los demás talentos y también con nuestras limitaciones.

“Sin duda, muchos de vosotros estaréis padeciendo algún tipo de angustia educativa, y por eso esperamos que estos libros, funcionen  como manuales de autoayuda, que os permitan sentiros mejor al ampliar vuestra capacidad para afrontar las dificultades. Y también al poneros en relación con otras personas interesadas en la educación. Porque la soledad impide la eficacia educativa. En esta colección no encontraréis un discurso teórico, sino un entrenamiento practico, unos auténticos manuales de navegación para mantener el rumbo en mares agitados.” 

 José Antonio Marina

www.ariel.es