Archivos Mensuales: noviembre 2009

VOTACIONES AL C. ESCOLAR. GRAN EXITO DE PARTICIPACIÓN

Con un gran éxito de participación por parte de las madres y padres de los alumnos del IES, se dió por concluída la jornada donde elegíamos a los miembros del Consejo Escolar de nuestro instituto.

El resultado, aunque todavía provisional, es el siguiente:

Amparo Comes Fambuena, 39 votos; Paqui Bertomeu Ginestar, 26 votos; Rosa Peiró Arribas, 23 votos; Gonzalo Felipe Marcet, 23 votos; Bienvenido Hernández Alberique, 16 votos; Magdalena Moreno, 10 votos; Antonio Pinós Rajadel, 10 votos; Segundo Valera Iturbe, 9 votos y Juanjo Solaz Portolés, 8 votos.

Gracias a todos por tan masiva participación.

Podéis ver más fotos de la jornada electoral en FOTOS AMPA.

VAMOS A REIRNOS UN POCO …….

La vida actual está complicada, muy complicada. La crisis es galopante y no se le ve el final al túnel. Todos estamos un poco desilusionados y desmotivados.

Es por ello que os proponemos leer éstas respuestas reales de éxamenes con los comentarios de los profesores para que paséis un buen rato gracioso y distendido.

– Los egipcios transformaban los muertos en momias para que siguieran vivos…
(¡Claro! ¡Por eso ruedan películas!)

– La climatización es una calefacción fría con gas, aunque igual es lo contrario…
(¡Vaya, me he perdido!)

– Los emperadores romanos organizaban combates de radiadores…
(¡¡¡Calentitos los combates!!!)

– Gracias a la estructura de su ojo, el águila puede leer un periódico a 1400 metros…
(No sabía que las águilas fueran tan listas. ¡¡Hoy en día, hay que andarse con cien ojos!!)

– Los calamares gigantes agarran a sus presas entre sus gigantescos testículos…
(¡¡¡Pues menos mal que no te cruzas con uno todos los días!!!)

– César persiguió a los galos hasta Alesia, porque Vercingetórix seguía poseyendo la Galia…
(¡¡¡Viva Astérix!!!)

– Un kilo de mercurio pesa prácticamente una tonelada…
(¡Vamos a tener que andar con cuidado con los termómetros!)

– Las nubes con mayor carga de lluvia son los gruesos cunilíngüis…
(¡¡no se les ve muy obsesos sexuales!!)

– Carlomagno se hizo castrar en el año 800…
(¡¡¡Ay!!!)

– Cuando los campesinos habían pagado sus impuestos, se quedaban con un gran agujero en la bolsa…
(¡¡¡Bueno, mejor que con Carlomagno!!!)

¿MIENTE TU HIJO/A?

Enséñales a decir la verdad
Muchos padres se preguntan qué hacer para que sus hijos dejen de ocultar, invertir o adornar la realidad. Busquemos las soluciones teniendo en cuenta que cada mentira es una fuente de información valiosa acerca de los temores y necesidades del niño.

María Peón. PSICOTERAPEUTA

Como ocurre con casi todas las cosas, la normalidad es una cuestión de grado. La gran mayoría de los niños miente. Se calcula que el 7% de los chicos y el 4% de las niñas lo hace con bastante frecuencia. Se trata de un fastidio evolutivo; una salida de emergencia de una etapa a superar. No en vano, la capacidad para decir deliberadamente lo que no es cierto, la fantasía y la voluntad, crecen al mismo ritmo. Recordemos que, entre los dos y los cuatro años, el niño aprende a decir “no” y a distinguir lo que quiere de lo que no quiere. Con el paso del tiempo, el pequeño descubrirá que sus deseos encuentran límites y que la línea recta no siempre conduce a la satisfacción. En cuanto el niño compruebe que existe un modo alternativo de conseguir lo que quiere o de evitar lo que teme, habrá descubierto un nuevo recurso social: la mentira.

Cuándo empiezan
En ausencia de los conceptos abstractos con los que llegar a comprender la importancia de la verdad, los preescolares, más que mentir, utilizan la reserva y la ocultación. Pero, entre los cinco y los seis años, por obra de la buena educación, empiezan a distinguir el atentado a la verdad como acto deshonesto y socialmente indeseado. Pero, antes de enfrentarnos al problema, sepamos que, cuando los frutos de esta capacidad transformadora infantil son bien canalizados, activarán el desarrollo.
Para estar en condiciones de engañar, el niño tiene que haber desarrollado la capacidad de abstracción y algunos deseos independientes, contar con la imaginación, asumir cierto riesgo, ser consciente de la realidad y conocer de antemano la norma que va a transgredir con su mentira.

Cómo reconocer al niño mentiroso
Cuando los chicos mienten, suelen parecer asustados o ansiosos. El niño -pese a que lo que a veces se dice- es aún un mal actor. Sus relatos presentan contradicciones e incoherencias. Los padres deben escuchar cuidadosamente lo que sus hijos cuentan, sin llevar a cabo una persecución psíquica. No se trata de mirar fijamente a los ojos en busca de los brillos característicos del engaño, ni de someterles a un tercer grado, sino de prestar la suficiente atención a lo que dicen para detectar incoherencias.
Las mentiras de los niños suelen sonar ensayadas. Se han señalado otros indicadores físicos, como cambios en el movimiento corporal, inflexiones en la voz, sequedad de boca, respiración muy profunda o superficial, largas pausas entre palabras… Sin embargo, como sucede en el caso de los adultos, frente a los gestos que nos delatan, no existe un total acuerdo.
Paradójicamente, y en cuanto a la personalidad, el niño mentiroso puede presentar una honestidad militante. La necesidad de purgar el sentimiento de culpa, el deseo de parecer más sinceros o el simple odio hacen que, a menudo, los niños se muestren justicieros, inquisidores y suspicaces.

Claves para entender al niño mentiroso
Entre los cinco y los ocho años, se han encontrado razones de fondo generales que podremos asociar a mentiras comunes. No se trata de interpretaciones inequívocas. Las tomaremos como ejemplos de lo que a menudo significan:

-“Yo no he sido”. Cuando el niño que niega haber roto el jarrón o haber transgredido una norma intenta eludir el castigo que anticipa. ¿De qué tiene tanto miedo?

-“Sí que sé”. Al niño que no sabe cómo hacer algo y dice que sí sabe, esta mentira le sirve para combatir vergüenzas y sentimientos de culpa. ¿Por qué no se acepta?

-“Ese coche es de mi padre, que es jefe”. Si el pequeño se inventa propiedades, gestas o capacidades, podemos entender que necesita aumentar su autoestima o el gusto por su vida cotidiana de manera ilusoria. ¿Qué le deprime?

-“Ayer me insultaron dos policías y les pegué”. Frente a las historias bizarras, podemos sospechar que el niño intenta llamar la atención o conseguir los halagos de los demás, asustar, impresionar… ¿Qué quiere que sientan los demás?

“Pues a Marta sí que se lo compran”. Cuando utiliza las falsedades para manipular, está tratando de obtener algo que, de otra manera, se le niega o prohíbe. ¿Por qué no negocia?

“No sé quién fue”. En ocasiones, mintiendo a los adultos, el niño pretende demostrar su lealtad o proteger a otros, queridos o temidos por él. ¿Qué le guía?

“Me duele la tripa”. Algunos niños recurren a mentiras sobre su salud por inmadurez, para evitar enfrentarse a situaciones difíciles. ¿Por qué las evita?

“Papá dejará a su novia, volverá con mamá y me llevará a la playa”. Cuando los deseos son inalcanzables, el niño puede utilizar la imaginación para encubrir, negar o maquillar realidades dolorosas que no logra asumir. ¿Qué es lo que no asume?

LAS 10 MEJORES CANCIONES POP ( 5ª )

Bob Dylan. Blowing in the wind. 1963.

Bob Dylan (1941), nacido como Robert Allen Zimmerman, es un músico, cantante y poeta estadounidense. Ha sido, durante cinco décadas, una de las mayores figuras en la música popular, siendo considerado uno de los compositores y músicos más influyentes y prolíficos del siglo XX.

Muchos de los más célebres trabajos de Dylan datan de la década de 1960, en la cual se convirtió en un cronista informal de los conflictos estadounidenses. Algunas de sus canciones, como “Blowing in the Wind”, se convirtieron en himnos antibélicos, especialmente contrarios a la Guerra de Vietnam, y de los movimientos civiles de la época. El penúltimo álbum de estudio de Dylan, Modern Times, publicado en 2006, entró directamente en el primer puesto de la lista Billboard 200 y fue nombrado álbum del año por la revista musical Rolling Stone.

ESTIMULAR EL ORDEN PERSONAL

Arreglar el lío
Cada vez que entras en la habitación de tu hijo, ¿ves ropa, juegos, libros y cuadernos abandonados en cualquier rincón? ¿Restos de comida y objetos imposibles de esquivar? No desesperes, es algo muy común. Pero, unas sencillas pautas pueden devolver la armonía a sus caóticos dormitorios.

Ana Leñador

Algunos chicos están acostumbrados a dejar todas sus cosas tiradas en cualquier lugar del cuarto, no las recogen y no tienen un sitio fijo donde guardarlas. Nunca saben dónde está aquello que necesitan y se pasan horas buscándolo. Se trata de un comportamiento habitual en los menores, ya que aún no han interiorizado las reglas básicas de responsabilidad y orden que existen en la mayoría de los hogares. Aun así, no todo está perdido, es posible ayudarlos a convertirse en personas organizadas. Sólo es preciso seguir una serie de estrategias.
Un buen comienzo puede ser diferenciar los espacios de trabajo de los lúdicos dentro de la habitación, lo que enseñará al pequeño a comprender que cada actividad tiene su espacio propio y que los objetos relacionados con ellas deben situarse juntos, para facilitar su localización y acceso. De esta forma se evitará que el niño deje sus cosas en cualquier sitio de la casa.

Formar en buenos hábitos
Desde los cuatro años, los pequeños ya poseen las habilidades necesarias para cooperar en las actividades diarias de la casa. Por tanto, para que el pequeño sea ordenado y limpio en el futuro, es necesario inculcarle buenos hábitos cuanto antes, como hacerle ordenar sus pertenencias, poner la ropa sucia en el lugar adecuado, lavarse las manos antes de comer, etc.
La mejor forma de conseguirlo es mediante la constancia; es decir, todos los días hay que recordarle sus actividades, sin olvidar reconocer y agradecer su colaboración. Por otro lado, es fundamental darle ejemplo; si el menor observa que sus padres llevan a cabo las mismas tareas diariamente, se verá motivado a imitar ese comportamiento y a aprender las reglas familiares. También hay que explicarle la necesidad y la función de cada actividad y las consecuencias negativas de no realizarla correctamente. Por ello no es recomendable gritar, presionar o castigarlo para que haga lo más conveniente, sino darle razones valiosas. Debe darse cuenta de lo necesario que es aprender a ser autónomo, a cuidar y ordenar sus cosas, a preparar la mochila, la ropa para el día siguiente e, incluso, a cuidar su higiene correctamente.
Una forma de fomentar sus hábitos es permitirle que colabore en las tareas cotidianas de la casa desde pequeño y premiarlo siempre por el trabajo bien hecho. Si, por lo menos, ha intentado mantener las cosas en orden, es necesario mostrarle que su esfuerzo ha sido positivo, recompensándole de algún modo y animándolo a repetir la experiencia en las próximas veces.

El cuarto no es un museo de historia
Es normal que el chico posea juegos y ropa que ya no le gusten ni necesite. Hay que explicarle que las cosas que él no quiere pueden servirle a otras personas, en lugar de estar ocupando espacio en su habitación. Es conveniente que, cada cierto tiempo, seleccionéis y separéis juntos la ropa y los objetos que ya no quiera, para dejar espacio a las cosas nuevas.
A la hora de colocar y guardar todas sus pertenencias, resultan muy prácticas las cajas de plástico. Utilizad varias diferentes y estableced un código de colores para clasificar los objetos: por ejemplo, rojo para los libros, azul para los juguetes, amarillo para los recuerdos, naranja para la ropa de otra temporada, marrón para el calzado…
Es conveniente, además, preparar los armarios para que el niño tenga las cosas al alcance de su mano. Para que se acostumbre a colgar la ropa, coloca la barra de las perchas a su altura y pon algunas repisas más bajas. Las perchas de plástico son las más adecuadas en estos casos. En las repisas superiores puede guardar la ropa o los juegos que sólo utilice ocasionalmente. Ganchos o perchas detrás de la puerta resultan cómodos para que cuelgue el abrigo o la mochila. De esta forma, evitarás que los deje en cualquier sitio de la casa.

PUNTO CIEGO

La retina es el tejido nervioso que recubre la parte posterior del ojo. Sobre ella se forman las imágenes que nos dan la sensación de visión. Está constituida por unas células especialmente sensibles a la luz denominadas conos y bastoncillos. La retina está conectada al cerebro por medio del nervio óptico. El punto en el que este se une a la retina se denomina punto ciego por carecer de células fotosensibles.
Normalmente no percibimos el punto ciego ya que al ver un objeto con ambos ojos la parte del mismo que incide sobre el punto ciego de uno de ellos, incide sobre una zona sensible del otro. Si cerramos un ojo tampoco seremos conscientes de la existencia del punto ciego debido a que el cerebro normalmente nos engaña y completa la parte que falta de la imagen. Esta es la razón de que no fuese conocida la existencia del punto ciego hasta el siglo XVII.

Un experimento para comprobar su existencia

  • En una cartulina dibuja una cruz y un círculo como se ve en la siguiente figura:

  • Sitúa la cartulina a unos 20 centímetros del ojo derecho.
  • Cierra el izquierdo, mira la cruz con el ojo derecho y acerca lentamente la cartulina.
  • Llegará un momento en que el círculo desaparezca del campo de visión. En este momento su imagen se forma sobre el punto ciego.
  • Al seguir acercando la cartulina, el círculo vuelve a aparecer.

por Isabel M.

RADIOGRAFÍA DE LOS JÓVENES DEL XXI

javier%20elzo  «¿Ay, qué juventud! ¿Dónde van a parar estos jóvenes!». Seguro que más de una persona adulta ha escuchado -o ha formulado- estas dos frases en algún momento de su vida. Bien en el autobús cuando no hay asientos libres para todos los pasajeros y son los más mayores los que permanecen de pie; en la plaza del Ensanche, cuando un grupo de amigos come pipas en un banco; o en la calle Escuelas, mientras varios adolescentes hacen acrobacias con los patinetes.

Hoy en día, la juventud está relacionada con la rebeldía, con la mala educación e, incluso, con el pasotismo. Pero, ¿cómo son realmente los jóvenes del siglo XXI? El sociólogo Javier Elzo respondió a ésta y otras preguntas en la conferencia titulada Educación y ciudadanía, iniciativa del Foro Ciudadano Irunés, que ofreció  en el Museo Romano Oiasso.

El sociólogo inició su intervención aclarando que hoy en día «no hay una cualidad que identifica a todos los jóvenes» y que, por lo tanto, no se puede hablar de juventud en general sino de jóvenes. Partiendo de esta base individualista, Javier Elzo explicó que en la sociedad actual los jóvenes se pueden clasificar en cinco grupos: integrado-normativo (32,67%), retraído (21,42%), ventajista-disfrutador (19,75%), alternativo (15,25%) e incívico-desadaptado (10,91%).

Según el estudio realizado por el sociólogo, «la mayoría de los jóvenes (73,84%) está integrado en la sociedad. El gran problema está entre el grupo de los incívicos-desadaptados. Para ayudar a estas personas no veo más que intentar ir focalizando hacia políticas de atención lo más personalizadas posible. La ventaja es que como nunca ha habido tan pocos jóvenes como ahora, esa atención focalizada se puede llevar a cabo».

Javier Elzo indicó que la sociedad suele cometer dos errores con los jóvenes. Uno es adularlos y mimarlos, y el otro consiste en identificarlos con la violencia, la droga, el alcoholismo y, en general, todo lo negativo.

Esta última asociación es errónea porque según explicó el sociólogo Javier Elzo, en la evolución de prioridades, los jóvenes valoran como muy importantes la salud, la familia, los amigos y conocidos, ganar dinero y llevar una vida digna.

Por último, Elzo comentó que los chavales de hoy en día son «permisivos; menos tolerantes con sus vecinos; valoran menos los movimientos sociales comprometidos; están menos implicados con los posibles problemas de la sociedad; la felicidad está relacionada con el altruismo y el uso armónico del tiempo de trabajo o estudio con el tiempo de ocio; y tienen muchas cosas materiales pero están en ayuno de afecto y cercanía».

Los nuevos adolescentes

Durante su ponencia, Javier Elzo también habló de la adolescencia, una fase por la que pasa todo ser humano, que cada vez comienza antes y que «termina mucho más tarde». Según explicó el sociólogo, en la actualidad hay menos adolescentes que nunca porque la tasa de natalidad en España es una de las más bajas de Europa. «No nos damos cuenta, pero son la generación net, es decir, los que utilizan el messenger, los chats, internet, el teléfono móvil… emplean una nueva red de comunicación entre ellos», comentó durante su intervención.

Los adolescentes de hoy se escolarizan con emigrantes, el grupo es su principal referente, en la mayoría de los casos la fiesta se asocia con alcohol y drogas, aunque también hay quienes buscan la conversación, y muchos echan en falta a sus padres en los momentos difíciles.

Ante esta situación, Javier Elzo propuso varios valores para promoverlos entre las nuevas generaciones de jóvenes: la competencia personal, la racionalidad, el dinero como valor (como objetivo) y el valor del dinero (esfuerzo para adquirirlo), la tolerancia y solidaridad en un mundo pluralista, la espiritualidad, los valores finalistas y los instrumentales, la gestión de la sexualidad, y la utopía por un mundo mejor.

CURSO VIRTUAL PADRES Y MADRES. FAD

Como una experiencia pionera en la intervención familiar, diferentes Administraciones Públicas y Entidades Privadas, en colaboración con la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD), han financiado y personalizado el CURSO VIRTUAL PARA PADRES Y MADRES: “EN FAMILIA” con el objeto de ofrecer cursos específicos para los padres y madres según el lugar donde vivan, dotándoles de instrumentos que faciliten su labor de prevención de conductas de riesgo.

El Curso Virtual para padres “En Familia” ha sido diseñado para fortalecer el papel preventivo de conductas de riesgo (entre las que se encuentran, entre otras, los problemas derivados por el consumo de drogas), desde el convencimiento de que prevenir en la familia es algo natural, es decir, algo posible de realizar día a día, de forma sencilla y constante desde una edad muy temprana. Está dirigido a padres y madres con hijos en edad escolar, interesados en conocer o, en su caso, profundizar en las posibilidades de actuación preventiva en su familia.

 Dado el carácter gratuito de la actividad y el gran nivel de aceptación de los participantes, es conveniente confirmar su inscripción en el Curso Virtual que comenzará el 16 de noviembre. Para poder atender su solicitud lo más eficazmente posible le adjunto la siguiente dirección Web http://aulavirtual.fad.es/enfamilia.htm donde encontrará una descripción pormenorizada del Curso Virtual.

Le animamos a difundir a otros padres y madres, o profesionales interesados esta información de modo que llegue al mayor número de personas.

Ignacio Calderón Balanzategui

Director General de la FAD

PROBLEMAS CON LAS NOTAS

nina-estudiando_fullblockEl año escolar comenzó para Marisa y Vicente con muy buenos propósitos por parte de su hijo César de 11 años. Empezó bien, pero tardó poco en venirse abajo. Había buenos planteamientos para el nuevo curso escolar, pero no bastaba sólo con eso. La intenciones de César prometían un cambio factible, pero había que trabajar duro y ser constante. ¿Sería capaz de llevarlo a cabo? Todavía, César, podía salvar lo que le quedaba de año y resarcirse para otros cursos posteriores. Pero el trabajo sería duro y necesitaba involucrarse en las rutinas diarias de los deberes, los horarios y la disciplina. Aunque había una cuestión que debíamos salvar antes: conocer el origen de sus continuos fracasos escolares.

Por dónde empezar
Sus padres están desesperados. Es una lucha contra reloj. Estamos en febrero y la primera evaluación ha sido un desastre. A finales de marzo llegarán los segundos resultados del año escolar y la cosa no pinta nada bien. Marisa y Vicente han decidido acudir con César al psicólogo.
Vienen algo cabizbajos, la paciencia está al límite y no saben, siquiera, si la causa es un déficit en el nivel de atención del niño y no deben reprocharle nada o si es fruto de un claro desinterés hacia alguna asignatura en particular o hacia todo el estudio en general, con lo que las broncas se suceden casi a diario. César está desmotivado y sus padres se sienten irascibles y muy culpables.

Cómo lo planteamos
Les aconsejo que no se desesperen, aunque es evidente que tenemos prisa. También es buena señal empezar a aprender a tomarse el tiempo necesario para solucionar las cosas.
Les propongo mantener una entrevista a solas con el niño. Ya tiene 11 años y sabrá responder a mis preguntas y cuestionarios. Hemos decidido hacerle una serie de pruebas que constaten si la causa que motiva esta forma de actuar frente a los estudios es de atención o de falta de motivación adquirida con el tiempo y la falta de hábitos de estudio.
Tras el período de pruebas y una vez aplicados y corregidos los cuestionarios y test necesarios, llegamos a la determinación de que César no presenta ningún tipo de patología en su nivel de atención y que su fracaso se debe a un desinterés generalizado por cualquier actividad que precise cierta concentración, memorización o atención focalizada.
Se lo digo a sus padres y empiezan los reproches. Pero, no es momento de entrar en batallas innecesarias, aunque tampoco de ceder sólo para quedarnos más tranquilos.

niñoestudiandoLa actitud de César
El niño reacciona de dos formas. Con cierto rechazo, aceptando la postura que había adquirido de falta de valía y de legitimidad de sus necesidades, lo que tiene un impacto devastador en su desarrollo emocional y en su autoestima, por lo que se imcumple el principio esencial de aceptación del niño por parte de los padres y los demás adultos de su entorno, en este caso, los profesores.
Y con total indiferencia. César ha comprobado que le hacen más caso cuanto más falla y menos responsabilidades cumple. Ha tomado la iniciativa errónea de pretender más atención por parte de sus progenitores y la única manera que ha encontrado para que sus padres se movilicen a su alrededor, que comiencen a hacer una serie de cosas y a preocuparse, es portarse mal, traer malas notas, transgredir los límites.
César se siente privado de estimulación, de respuestas esenciales y eso bloquea su desarrollo emocional e intelectual.

La importancia de aprender a aprender
Hemos comprobado que César no tiene noción del tiempo y no termina de comprender lo que supone hacer algo para dentro de unos meses o para dentro de un rato. Para él es lo mismo. Percibe el tiempo a través de las rutinas y rituales de acción, pero luego no los cumple. Marisa y Vicente, ante el desconocimiento de la causa real del niño para traer esas notas, habían aplicado un estilo de educación demasiado permisivo, que provocaba en el niño actitudes despreocupadas y faltas de todo compromiso. Si cedemos con frecuencia ante las pretensiones del niño, estamos enseñándole que, para conseguir las cosas, basta con pedirlas. De esta manera, su tolerancia y su capacidad de frustración se reducirán al mínimo con las consecuencias negativas que eso conlleva.
Vamos a enseñarle a aprender. Parece un verbo fácil, pero lleva su tiempo. Queremos que César, a lo largo de su periplo vital, sufra negativas. Marisa y Vicente no pueden ni deben seguir abonando ese terreno de permisividad sin límites ni de contemplaciones. Al contrario, teniendo en cuenta este precedente, lo ideal es reforzar su personalidad para aprender a combatir los estragos de este desinterés.

Qué hacemos
• Es importante la información que recibimos desde el colegio. Por lo que trabajamos conjuntamente con sus profesores.
• Detectado y diagnosticado el problema, iniciamos las posibles soluciones.
• Organizamos bien la vuelta a la rutina escolar, aunque estemos retomándola tarde.
• No utilizamos amenazas en vano. Las hacemos de forma realista y para que se lleven a cabo.
• No repetimos las órdenes ni las directrices que vayamos dando a César a lo largo de la jornada. Se le dicen las cosas de forma contundente, una sola vez.
• Nos centramos en fortalecer su atención focal, más dispersa de lo habitual.
• Establecemos rutinas susceptibles de convertirse en sanas costumbres.
• Creamos hábitos de estudio y horarios preestablecidos que permiten al niño cierta libertad de acción.
• El ámbito familiar ha de verse involucrado. Marisa y Vicente formarán parte importante de este proceso de motivación.
• De lunes a viernes, las rutinas serán más estrictas y enfocadas al estudio. Se trata de estimular su capacidad de motivación y de llevarla a cabo hasta el final.
• Los fines de semana, podremos crear más ambiente de libertad entre rutina y rutina, pero nunca echar por tierra lo que se ha ganado durante la semana lectiva.

Marcamos las pautas necesarias
• Separamos los deberes de César de sus momentos de ocio, es necesario que entienda que no es lo mismo.
• Las tareas escolares se realizarán siempre antes del tiempo de ocio.
• Establecemos el siguiente orden para que cuando César llegue a casa lo cumpla:
>> 1. Merendar.
>> 2. Hacer los deberes, sobre todo si luego tiene una actividad extraescolar que vaya a llevarle una o dos horas.
>> 3. Las clases extraescolares:
Ante la falta de interés de César por el estudio, éstas, si son demasiadas, le provocarán mucho estrés. Es importante tener en cuenta que los niños adquieren conocimientos en materias que no reciben en el colegio o refuerzan su formación. Cómo César está desmotivado, otras acciones como el deporte o el inglés no deben durar más de una hora y hay que optar por alternarlas con otras a lo largo del año.
>> 4. En este nuevo período de adaptación, no conviene sobrecargarle tras la intensa jornada escolar.
>> 5. Elegir las actividades pensando en cómo le beneficiarán en el futuro y teniendo en cuenta sus gustos.
>> 6. Elegimos estas tendencias teniendo en cuenta que sean adecuadas a su edad.
>> 7. Estimulamos su interés y su capacidad de trabajo a través de experiencias placenteras que le llenen. Y que formen parte de su proceso madurativo.

Macarena Carmona. Psicóloga.

Pdta.: Recordaros que el artículo aquí expuesto es un ejemplo y lo tenéis que tomar cómo consejos a seguir. Pero si surge un caso concreto con vuestros hijos, lo mejor es acudir al especialista y tratarlo como un caso individual y específico. Gracias.

NUESTROS SÍMBOLOS. LA SABINA

Contamos, los vecinos de S. Antonio de Benagéber, con un árbol muy especial situado en la plaza del Ayuntamiento. Se trata de la Sabina. ¿Conoces sus características?. Te las contamos.

sabinaLos diccionarios son explícitos en notar que el nombre sabina proviene del latín sapinus, al árbol de la sabina. En Botánica es un arbusto o árbol de poca altura, de la familia de la cupresáceas, siempre verde, con tronco grueso, corteza de color pardo rojizo, ramas extendidas, hojas casi cilíndricas, opuestas, escamosas y unidas entre sí de cuatro en cuatro; fruto redondo, pequeño, negro azulado y madera encarnada y olorosa. La sabina albar es de 10 m. de altura, hojas y fruto algo mayores, y es más claro el color de la corteza del tronco.

La sabina albar es un árbol de forma piramidal. Es dioico, esto es hembra y macho se dan en distinto pie. Su copa está siempre verde; el tronco es grueso y corto y tiende a retorcerse con los años. La corteza es parda o cenicienta, fibrosa y con largas grietas verticales que se desgajan en astillas. Las ramas son gruesas y muy abiertas en la base. Las ramitas terminales son muy finas y están dispuestas de manera alterna teniendo a situarse en el mismo plano. El fruto es el drupo que le da sabor a la ginebra. La madera es dura y compacta y no se pudre fácilmente.

Ya sabes algo más de nuestros símbolos. Otro día, más.

Saludos.

 

WITTGENSTEIN Y EL TREN

wittgenstein-by-levine

Se cuenta que el filósofo Ludwig Wittgenstein se encontraba en la estación de Cambridge esperando el tren con una colega. Mientras esperaban se enfrascaron en una discusión de tal manera que no se dieron cuenta de la salida del tren. Al ver que el tren comenzaba a alejarse Wittgenstein echó a correr en su persecución y su colega detrás de él. Wittgenstein consiguió subirse al tren pero no así su colega. Al ver su cara de desconsuelo, un mozo que estaba en el andén le dijo, – no se preocupe, dentro de diez minutos sale otro.

” Ud. no lo entiende- le contestó ella- él había venido a despedirme “.

por Isabel.

LOS BOCATAS DEL RECREO

bocataCompleta su desayuno
Los recreos del colegio han sido sinónimo de bocadillo. Con el paso del tiempo, los tradicionales bocatas han ido sustituyéndose por bollería industrial, refrescos azucarados o aperitivos salados; en resumen, un conjunto de alimentos que contribuyen a desequilibrar las dietas de los más pequeños.

María Inmaculada Sánchez Plaza.  Nutricionista.

los bollos industriales que tanto satisfacen y gustan a los niños son ricos en hidratos de carbono y grasas (16-30%), pero pobres en proteínas, por tanto son muy calóricos (entre 400 y 500 calorías por cada 100 gramos). Por este motivo no deben sustituir a los tradicionales bocadillos, ni a la fruta ni a los lácteos.
Debes tener en cuenta que este tipo de bollería no alimenta más y, sin embargo, aporta muchas más calorías.

Nuestro gran aliado: el bocadillo
Los niños deben desayunar en casa y lo que coman en el recreo ha de ser una segunda parte que complete ese desayuno. Si nuestros hijos no lo hacen bien en casa, deberíamos compensar esta falta de aportes en el recreo.
Cada vez más, los colegios aconsejan a los padres que preparen bocadillos a sus hijos para el recreo, debido a que muchos niños desayunan poco o toman productos poco saludables.
Debemos tener en cuenta que un desayuno incorrecto puede acarrear sueño, cansancio y falta de atención. Además, comer algo más o menos consistente a media mañana sirve también para que el pequeño no llegue con demasiada hambre a la hora de la comida. Por ello, conviene hacer un esfuerzo y llevar el almuerzo preparado de casa. Y el bocadillo resulta muy sencillo de preparar y puede ser un alimento muy completo.

¿Qué le pongo al bocadillo?
Son muchos los alimentos que pueden ir en el bocadillo, por lo que hay que evitar caer en la monotonía y preparar únicamente lo que más le guste al niño.
Combinar bocadillos de embutido o chocolate con otros más ligeros es una fórmula idónea para evitar la bollería industrial. Lo mejor sería que, si en casa el niño ha desayunado lácteos, al recreo se lleve un bocadillo, y que, si come bocadillo en casa, se lleve fruta o un yogur al recreo.

– Embutidos. No debemos abusar de su consumo. Por ello conviene ofrecer a los pequeños otras alternativas de sabor similar al de estos embutidos, pero con un menor contenido graso. Puedes dar a tu hijo con más frecuencia jamón serrano o cocido, fiambres y chorizo casero y, algunos días sueltos, embutidos más grasos, como mortadela, sobrasada, salchichón o paté.

– Lácteos. Aportan calcio, un mineral esencial para el crecimiento y la salud de los huesos. Puedes añadir a su bocadillo queso suave o fresco. Son muy socorridos los tranchetes y los quesitos.

bocadillo_vegetal– Verduras y hortalizas. Los niños suelen, en líneas generales, rechazarlas, pero, si las combinas en forma de bocadillo vegetal, es posible que tu hijo las coma con agrado y comience así a acostumbrarse a su sabor. Pimiento, berenjena, calabacín, zanahoria o cebolla, asadas o a la plancha, combinadas entre sí o como parte de una colorida tortilla acompañada por un poco de salsa de tomate pueden suponer un bocata original y muy rico.

– Vegetales. Pueden combinarse con otros alimentos como huevo, jamón, queso, carne, pescado… Prueba con unas hojitas de lechuga, algunas rodajas finas de tomate, zanahoria rallada o pepinillos. Unta el pan con un poco de mayonesa o, mejor, añádele unas gotas de aceite de oliva.

– Pescado. Es rico en grasa insaturada, que contribuye a disminuir los niveles de colesterol sanguíneo. Además, añadido al bocadillo, es un buen modo para que los más pequeños se acostumbren a su sabor. Atún con tomate o con queso, mezclado con palitos de cangrejo y un poco de mayonesa, sardinas, anchoas…

¿MATAMOS LA CREATIVIDAD?

Ayer, 22, asistí a una charla en el IES sobre alumnos superdotados, de altas capacidades, su forma de ser, actuar, cómo tratarlos, cómo trabajar con ellos, …… y entre los apartados expuestos, se abordó la creatividad.

¿Somos creativos?, ¿nacemos creativos?, ¿cómo trata la sociedad a la creatividad?, ¿es parte fundamental la creatividad de los alumnos superdotados?, ….

De casualidad, os lo juro, encontré estos dos vídeos que, brillantemente, Ken Robinson trata el tema de la dificultad de ser creativo en la actualidad. Quizás el título es excesivo, no creo que sean las escuelas las culpables, pero es la forma de titularlo de la persona que ha colgado los vídeos.

Os recomiendo que lo veáis con tranquilidad. Merece la pena. Da que pensar. Está dividido en dos partes. Son, aproximadamente, veinte minutos en total. Disfrutarlos.

PARTE I.

PARTE II.

Pdta.: Lee los comentarios y participa dando tu opinión. Gracias por estar ahí.